Hoy me he reído con mi abuela, que lleva diez años enterrada en el cementerio de no-os-importa-donde (tampoco me acuerdo si es el de Collserola o el de Montjuic). Pues me ha contado mi madre -ah, tranquilos, a mi madre no la tengo disecada en el ático e imito su voz, eso es cosa de psicópatas; los sociópatas nos llevamos bien con los padres, aunque con los hermanos...- me ha contado, decía, que cuando era pequeña iban andando un trayecto bastante largo para ahorrarse el tranvía, idea de mi abuelo, pero mi abuela al respecto dijo:
- ¡¡¡A ver si lo que nos ahorramos en tranvía nos lo tendremos que gastar en cambiarnos todos las suelas de los zapatos !!!
Si no conocisteis a mi abuela, que supongo que no la conocisteis, igual no os hace gracia. Pero yo me acuerdo de la mala hostia que gastaba cuando se cabreaba (para mí que he heredado la sociopatía de ella) y es que me parto.
No es serio este cementerio.

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