Es lo más extraño que me ha ocurrido en la vida. De repente, tengo una seguidora. Se llama SaraELEparatodos y aquí ya empiezan los problemas: no sé si llamarla ELE o Sara, puesto que yo no soy como todos, soy sociópata ¿entonces? He espiado su perfil (ahí si que he hecho como todos, eh, pillines) y no tiene foto, pero yo me la imagino tal que así:
que es un poco mi mujer ideal. Y, aparte de su nombre, lo único que sé de ella son los blogs que sigue, así que he optado por escribirle una carta, con el ánimo de intentar conseguir saber más de ella. Es una carta abierta, que nunca he sido mucho de cerrar sobres:
Querida Sara, querida ELE:
Mil diminutas cosas que odio: se me antojan pocas cosas a odiar y hay que odiar a lo grande, pero ya me parece bien. De paseo por ahí.... ¿por donde? Depende de donde, si es el infierno o Alcobendas (que es lo mismo) me apunto. Elegancia en vertical... ¿hablamos de lo mismo? ¿de descuartizar con estilo a las víctimas? entonces cuenta conmigo, pero los rematas tú, que no me quiero convertir aún en psicópata. Los Tocados de Marieta ¿Tocados del ala o de la cabeza? ¿Marieta es tu pseudónimo? Si es del ala y eres tú, entonces de las mías.
En fin, ELE o Sara, me gustaría que me dijeras que te ha llevado a seguir a un sociópata ¿No sabes que normalmente es al revés? ¿Eres una de los nuestros? ¿Te pareces a la de la foto? ¿Cómo te llamo, ELE, Sara o Marieta? Espero tus respuestas en los comentarios.
Sociópatamente tuyo
Edmundo.
