Seguro que os preguntáis donde he estado todo este tiempo. ¿Ya pensabais que me había pasado a los psicópatas, me había cargado a alguien y ahora cumplía condena tras pillarme con el cuchillo en la masa? Eso jamás, mi ausencia se debe a otra cosa... ¡Tengo trabajo! No soy muy amigo de trabajar, más bien soy de contemplar las estrellas, pero como hay que comer, seas sociópata, psicópata o normal, que de eso no se puede privar nadie, seguí el consejo de un amigo: trabaja en algo que te guste. El problema es que es fácil dar consejos, pero no había nada que me gustara. Y así estuve como dos meses, pensando que me gustaba, pues básicamente odio todo y nada me gusta. Sin embargo, una noche de viernes, viendo la peli del Canal+, de repente se me encendió la lucecita: ¡Esto que estás viendo te gusta, Edmundo, dedícate a ello! Y desde entonces soy actor porno.
Lo primero que necesitaba era un nombre artístico, pues aunque mis películas solo se verán en Abu Dabi, nunca se sabe. No podía arriesgarme a ser Edmundo Kemper y que una vecina fuera de vacaciones a Abu Dabi, contratara el canal erótico del hotel, y descubriera al hijo de la Paqui en acción. El mismo amigo que me dio el consejo de que trabajara en algo que me gustara, me comentó que en los años setenta los actores porno se bautizaban poniéndose de nombre como su mascota y de apellido la calle en que vivían. Yo no os voy a decir ni el nombre de mi periquito ni donde vivo, no soy tan tonto, pero sí os diré el nombre resultante, pues es de dominio público. Señoras y señores, psicópatas y sociópatas, con ustedes... Pichurri Dante.
Ya llevo tres películas rodadas: "Indiana Jones en busca de las bragas perdidas", "Doce hombres sin parar" y "Soñando soñando triunfé actuando". Bueno, en realidad esta última no se llama así, pero es por si lo leen los niños. He propuesto al director hacer un remake de Psicosis y llamarlo "Cachondeo en el Motel Bates" pero no está por la labor. Lástima, ahí podría haber mezclado mis dos facetas de sociópata y pornópata.
En fin, amigos míos, que hoy he tenido rodaje con la rubia Bubbles Fray, y ésa me deja especialmente agotado, me pesa hasta el teclado, así que solo añadir que si vais a Abu Dabi de vacaciones, no olvidéis contratar el canal erótico y ver algunas de mis fantásticas interpretaciones. Pichurri Dante para servirlas.
Aquí os dejo con un actor que me dobla en las escenas peligrosas (pero yo soy mucho más guapo, eh).
Mi día a día. Y como pille al que me robó el título de "diario de un sociópata" lo descuartizo. Bueno no, que somos hermanos sociópatas.
La chansón de les sóciòpäthès
Mi buen amigo y sociópata Jorgín Dann, que dice ser sobrino de Georgie Dann pero nunca le he creído, me ha pedido si por favor le podía escribir una canción del verano, que a él no le salía, y su tío no le cogía el teléfono (es por este tipo de comentarios que no le creo). En fin, que yo por un amigo sociópata mato (bueno no,que me convertiría en psicópata, pero ya me entendéis), así que me he inspirado y ya tenemos canción del verano; del verano sociópata, claro, en el que oscurece antes y hace más calor. La podéis cantar si queréis, la música es parecida a una de Siniestro Total que ahora no me sale el nombre. Ahí va, sin más dilación:
La chansón de les sóciòpäthès
A la gente no tratamos
con demasiado cariño
Pero no por ello
vamos a matar a un niño.
No somos perfectos
Tenemos nuestras cosas
pero llámanos psicópatas
y te diremos: ¡Como osas!
CHORUS:
Somos sociópatas
mejor que los psicópatas
peor que los ludópatas
en el medio estamos
y así te lo cantamos.
Acosamos chicas
en los ascensores
que se llaman Sara
o nombres peores
GUITAR SOLO
No somos culpables
de ser así
pero así somos
¡y vamos a por tí!
REPEAT CHORUS
Oh yeah, yeah, yeah
psicópata, deja de meter la pata.
Yeah, yeah, c´mon, sí sí sí.
El título lo he puesto en francés porque así queda como más intelectual. ¿Os ha gustado? ¿Creéis que triunfará?
Un saludo sociópata y buen verano a todos (menos a los psicópatas)
Edmundo Dann
Carta abierta a mi única seguidora
Es lo más extraño que me ha ocurrido en la vida. De repente, tengo una seguidora. Se llama SaraELEparatodos y aquí ya empiezan los problemas: no sé si llamarla ELE o Sara, puesto que yo no soy como todos, soy sociópata ¿entonces? He espiado su perfil (ahí si que he hecho como todos, eh, pillines) y no tiene foto, pero yo me la imagino tal que así:
que es un poco mi mujer ideal. Y, aparte de su nombre, lo único que sé de ella son los blogs que sigue, así que he optado por escribirle una carta, con el ánimo de intentar conseguir saber más de ella. Es una carta abierta, que nunca he sido mucho de cerrar sobres:
Querida Sara, querida ELE:
Mil diminutas cosas que odio: se me antojan pocas cosas a odiar y hay que odiar a lo grande, pero ya me parece bien. De paseo por ahí.... ¿por donde? Depende de donde, si es el infierno o Alcobendas (que es lo mismo) me apunto. Elegancia en vertical... ¿hablamos de lo mismo? ¿de descuartizar con estilo a las víctimas? entonces cuenta conmigo, pero los rematas tú, que no me quiero convertir aún en psicópata. Los Tocados de Marieta ¿Tocados del ala o de la cabeza? ¿Marieta es tu pseudónimo? Si es del ala y eres tú, entonces de las mías.
En fin, ELE o Sara, me gustaría que me dijeras que te ha llevado a seguir a un sociópata ¿No sabes que normalmente es al revés? ¿Eres una de los nuestros? ¿Te pareces a la de la foto? ¿Cómo te llamo, ELE, Sara o Marieta? Espero tus respuestas en los comentarios.
Sociópatamente tuyo
Edmundo.
Edmundo de los Bosques
Aunque yo siempre he sido más de matar que de robar, mi vida dio un cambio la semana pasada cuando pasé por Cáritas y vi el siguiente buzón:
Y como siempre me ha gustado eso de robar a los ricos para dárselo a los pobres, pues ahora delinco para Cáritas, una buena causa. Tengo pensado robar un banco y echar los lingotes de oro al buzón, pero eso hay que planificarlo bien, tener un contacto dentro y también debería comprarme un pasamontañas y unas gafas que vean rayos infrarrojos, así que de momento solo les he echado unas chocolatinas que afané en el supermercado.
Por cierto, que los del Zara deben estar que trinan, pues al echar las chocolatinas no pude evitar darle un vistazo a lo que la gente dejaba y todo era ropa, como si los pobres con ir bien vestidos les bastara. También tienen que comer, ¡pardiez!
Y como siempre me ha gustado eso de robar a los ricos para dárselo a los pobres, pues ahora delinco para Cáritas, una buena causa. Tengo pensado robar un banco y echar los lingotes de oro al buzón, pero eso hay que planificarlo bien, tener un contacto dentro y también debería comprarme un pasamontañas y unas gafas que vean rayos infrarrojos, así que de momento solo les he echado unas chocolatinas que afané en el supermercado.
Por cierto, que los del Zara deben estar que trinan, pues al echar las chocolatinas no pude evitar darle un vistazo a lo que la gente dejaba y todo era ropa, como si los pobres con ir bien vestidos les bastara. También tienen que comer, ¡pardiez!
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