Susto en el Metro

Pero no lo he dado yo. Me lo han dado a mí. El mundo al revés. Iba a donde no os importa, y he hecho el trasbordo en Urquinaona. De la amarilla a la roja. Pues escucho que llega el metro y bajo a toda leche, que justo de tiempo. Entro por los pelos y entonces, es que ni he recuperado el resuello cuando dicen por megafonía. 

- Señores usuarios, han entrado los carteristas al tren, tengan mucho cuidado. 

Pero no era una grabación, lo decían los de cabina que supongo que deben estar hartos de ver a los mismos carteristas todos los días. Me ha parecido genial porque, aunque sociópata, me fastidia igual que a otro que me roben la cartera y además con el peligro añadido que si los pillo 'in fraganti' me los cargue y deje de ser sociópata y pase a ser psicópata. Claro que lo que ha sucedido es que...



... como he entrado justo cuando se cerraban las puertas y empezaba el mensaje, y además llevaba un periódico en la mano, usual arma de los carteristas, y mi cara de malo no ayuda precisamente, muchos pasajeros han pensado que el carterista era yo.  He puesto toda la cara de bueno que un sociópata como yo puede poner y sin hacer movimientos sospechosos (en realidad ningún movimiento, ni un pestañeo hasta mi parada) De hecho que lo hayan dicho en plural e ir solo me ha salvado de un linchamiento. Cuando me he bajado en Urgell (que iba al cine) me he quedado a escuchar un segundo si decían por megafonia: 

- Respiren tranquilos, el carterista se acaba de bajar.

Pero no he oído nada.  

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