Otra cosa que nos diferencia de los psicópatas es que ellos hacen sus cacerías más bien de noche, pero los sociópatas somos más de tarde (o incluso de mañana). El caso es que esta tarde no es que fuera de cacería, sino que iba a visitar a un amigo (otra diferencia, ellos no tienen amigos, nosotros nos permitimos uno o dos) en un barrio que por motivos obvios no os voy a desvelar, cuando una señora mayor en bata y zapatillas que se parecía a Paul McCartney me ha parado en plena calle y a la vista de todo el mundo y me ha dicho:
- Me pensaba que eras mi hijo y te iba a decir ¿A dónde vas a estas horas? ¿has salido antes del trabajo? Si es que te pareces mucho a mi hijo.
En realidad ella me ha parado pero yo no he parado, he sonreído con media sonrisa sociópata pero he seguido mi camino, porque la señora daba un poco de miedo, para mí que estaba medio ida.
El caso es que luego, ya en el Metro volviendo de Horta a mi barrio se me ha ocurrido que si en dicho barrio hay un tío que se me parece, si cometo allí las fechorías y alguien me ve y hace una descripción a la policía van a detener al pobre hijo de la Sra McCartney, pues a ver como explica que no estaba en el lugar de los hechos siendo vecino.
Bien pensado, ¿eh? Esto a un psicópata no se le ocurre ni en cien años. No son tan listos.

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